Hola a todos de nuevo!!
La vuelta al cole y al trabajo de papá y mamá nos deja muy poquito tiempo libre para poder contaros nuevas cositas.
Ya estamos en Navidad, a punto de comenzar el año 2012. En todo este tiempo me han pasado multitud de cosas y mis pequeñas neuronas siguen revolucionadas. Ya duermo en la cama sin la barrera, corro, ando en moto, subo y bajo las escaleras con ayuda tan solo de la pared, hago puzzles super complicados, me encanta hacer garabatos, siluetas y colorear dibujos,... Esto es un no parar.
Sin embargo, hoy quiero contaros cómo poco a poco cada día parloteo un poco más. Y digo parloteo porque, a diferencia de la locuacidad y verborrea de mi primo Miguel, tan solo 20 días más pequeño que yo, a mí aún me cuesta salir de las sílabas reduplicadas y no me animo aún a enlazar palabras. Mamá dice que no la importa, que yo hablaré cuando yo decida, no cuando lo decidan los demás. Y últimamente, estoy planteándome tomar esta decisión, porque cada día repito más palabras y hablo bastante más.
Os voy a hacer un pequeño resumen, a la vez que diccionario, de mis primeras palabras a lo largo de todo este tiempo:
Con 12 meses de edad comencé a hablar; principalmente decía
ma para
mamá, pa para
papá, aba para
agua y
oa para
hola.
Entre los 12 y los 18 meses aumenté mi registro a unas cuantas palabras polisémicas. Es decir, cada una de ellas podía tener multitud de significados. Por ejemplo:
-
pe era
pie, pero también
pez, chupete, papel, pito, pulpo, mosca (¡!)
- te era
tren y
tres, aunque en general se refería a todos los números y a aquellos objetos que contuvieran un número, por ejemplo, un ascensor.
-
nnno: el número
uno.
-
pí era, sin duda,
pis.
- ma era
gato.
- babá: perro, pato.
En general, y al menos hasta los 21 meses de edad, el nombre de los objetos eran palabras onomatopéyicas:
tá-tá es
reloj, pí comenzó a ser también
tren y
coche,...
- obú: yogur.
- tatá: abuelita, pero también
cucharilla, pan, galleta (que más tarde pasó a llamarse simplemente
a),
caca. Cuando alguien me preguntaba:
¿cómo se llama esto?, yo siempre respondía
tatá.
- bu: autobús.
- mi: moto y todo lo relacionado con ella, como el
casco.
- no: claramente
no.
- teté: botón; después se convirtió en la palabra principal para llamar a
abuelito.
- nuna: luna.
- baba: agua y, por extensión, cualquier otro líquido, como la
leche.
- pepe: Pepe (el burrito de la canción) y papel.
Entre los 18 y los 21 meses (los que cumpliré dentro de seis días) no he experimentado grandes cambios, la verdad, pero en los últimos días he comenzado a repetir más palabras:
-
oa además de
hola también significa
ahora,
- ababá (
a guardar),
-
ababa (agarra),
- pé (
de pie),
-
bebe (bebé y
patito, pollito o
pajarito),
- ebe (huevo),
- popa (pompa),
- nene (jamón, hermano),
- nené (hermano Sergio),
y algunas palabras más que a mis papás todavía les cuesta registrar porque aún no las utilizo con suficiente frecuencia.
Además, canto canciones... Termino la última sílaba de algunas palabras o, si me la sé, digo la palabra completa:
"Este dedo es la...... (
mamá)....... Éste otro es el ...... (
papá)...... El más largo es el herma.... (
ne), con la niña de la ma......(
ne)...."
"Al cocherito.... (
yeyé)" O algo así...
Bueno, ya os iré contando más cosillas. Ahora ahora me tengo que ir, porque me tengo que probar el disfraz de pastorcillo que me ha hecho mi abuelita Isabel.
Muchos abrazos a todos y...
¡¡¡¡¡¡¡¡ FELICES FIESTAS DE NAVIDAD!!!!!!!!